ANTONIO FERNÁNDEZ ALBA (Salamanca, 1927 – Madrid, 2024) fue, además de arquitecto y aparejador, intelectual crítico incardinado en su tiempo, del que ha sido testigo a través del arte y la palabra: tanto sus edificios como sus libros expresan elocuentemente su sensibilidad plástica y su compromiso cultural.
Bajo el influjo de los maestros orgánicos y del monumentalismo kahniano, amalgamados con la severidad de la arquitectura civil castellana, Alba levantó una serie de obras de admirable madurez constructiva, que se prolongarán en años posteriores con numerosas intervenciones patrimoniales y ambiciosas realizaciones universitarias. Todo ello en sintonía con un trayecto vital tan atento a la herencia del pasado como vocacionalmente entregado a la transmisión del conocimiento a través de sus enseñanzas en la Escuela de Arquitectura de Madrid.
La Fundación Arquia rinde homenaje a Fernández Alba a través de este ciclo, para conmemorar su obra y trayectoria. En su memoria, compartimos la entrevista realizada por Luis Fernández-Galiano en 2014, publicada en arquia/maestros 4.