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© Luis Asín | Torres Blancas. Francisco Javier Sáenz de Oíza 1961 - 1968
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REFERENCIAS EXTERNAS
| Banham, Reyner, “The New Brutalism” en The Architectural Review vol. 118, diciembre 1955
| Banham, Reyner, “El Brutalismo en Arquitectura. ¿Etica o Estética?” Ed. Gustavo Gili, Barcelona, 1967
| Barron, James (7 mayo 2025), A Landmark Celebrates an Architect Many Have Forgotten. The New York Times https://www.nytimes.com/2025/05/07/nyregion/landmark-paul-rudolph-architect.html?auth=login-google1tap&login=google1tap&smid=em-share&unlocked_article_code=1.FU8.Nf4H.rPP9217Gu8A8
| Heathcote, Edwin (3 Marzo 2025), The Brutalist somehow manages to get the architecture all wrong. Dezeen https://www.dezeen.com/2025/03/03/the-brutalist-edwin-heathcote-opinion/
| Holl, Steven (13 Marzo 2025), Beauty of Brutalism. Steven Holl Architects https://www.stevenholl.com/press-release/steven-holl-beauty-of-brutalism-opinion-piece-published-on-dezeen/
| Rowlatt, J. (2020, 19 de octubre). Could cold water hold a clue to a dementia cure? BBC News. https://www.bbc.com/news/health-54531075
| Smithson, Alison y Peter, “House in Soho, London. Alison and Peter Smithson” en Architectural Design, diciembre 1953, p.342
| Torrijos, Pedro (25 Febrero 2025), Las trampas de la "arquitectura bonita" que promueve Donal Trump. El País https://elpais.com/icon-design/2025-02-25/las-trampas-de-la-arquitectura-civil-bonita-que-promueve-donald-trump.html
| Valcarce Labrador, María Teresa, “El Nuevo Brutalismo: una aproximación y una bibliografía.” https://www.academia.edu/12689265/Nuevo_Brutalismo_una_aproximaci%C3%B3n_y_una_Bibliografia
| Vidotto, Marco: Alison & Peter Smithson, “Obras y Proyectos / Works and Projects”. Editorial Gustavo Gili, S.L., 1997


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REFERENCIAS EXTERNAS
















Para Rorty, el progreso, sea moral o científico, es una consecuencia de la afortunada coincidencia entre una obsesión privada y una necesidad pública. Alejándose de un pensamiento onanista, introspectivo y endogámico, Emilio y Luis, desde que fundaron su taller de arquitectura en 1992, han multiplicado sin descanso las oportunidades para que esas coincidencias se produzcan, para que su obsesión compartida, la igualdad y la diversidad —ese par tan democrático, tan humano y tan profundamente arquitectónico— se alinee con las necesidades públicas y, coincidencia afortunada, se haga realidad en sus proyectos de arquitectura [1, 2]
Este pensamiento teórico se traduce en una serie de obras que toman el relevo de sus maestros, de Francisco Javier Saenz de Oiza a Rafael Moneo, de Rafael Moneo a Emilio Tuñón. Como ellos [3], Tuñón ha compartido sus proyectos en numerosas conversaciones que recibimos hoy como lecciones de arquitectura [4, 5 (25:01), 6, 7]. En ellas, sus propuestas se mezclan con la Mezquita de Córdoba, el Hospital de Venecia de Le Corbusier, el Orfanato de Ámsterdam de Aldo van Eyck, The Economist de Alison y Peter Smithson, referencias constantes en su trabajo. Tuñón y Mansilla han trabajado sobre la idea de contingencia y han otorgado un valor significativo al lenguaje y la creación de sistemas expresivos, estructuras de transformación que persiguen una cierta flexibilidad, siempre controlada. Estas estructuras, en la mayoría de sus proyectos, forman sistemas de unidades compositivas que se repiten con ligeras variaciones, familias de elementos que forman conjuntos adaptados a las necesidades específicas de los programas y los emplazamientos.
Sin olvidar el riguroso orden geométrico que ordena y armoniza sus obras, un orden activo y transitivo al hacerse vehículo de las acciones humanas, Tuñón nos habla del consenso, de los acuerdos y los desacuerdos, y nos recuerda que ‘los arquitectos somos personas que hacemos cosas con personas para las personas’. Para él, trabajar juntos implica ‘aprender junto a la familia para la que construimos’; también comprender ‘que los proyectos no pertenecen a los arquitectos’, que ‘en las obras construidas cada uno ve en cada esquina aquello que ha aportado’. Tuñón siempre ha trabajado a favor de un proyecto común, con una actitud paciente y rigurosa, otorgándole valor al tiempo y a la transformación y construyendo una extensa familia junto a todos los que fuimos, somos y seremos parte de su equipo. Quizá la mejor manera de sintetizar la atmósfera de su taller de arquitectura sean aquellas palabras de Alejandro de la Sota sobre Antonio Corrales: ‘nos reímos mucho juntos’.
En 1993, Mansilla, Tuñón y Luis Rojo fundaron la cooperativa de pensamiento CIRCO [8] breves ensayos de arquitectura firmados por diversos autores que han llegado, con gran discreción, hasta los mismos umbrales de nuestros hogares. Tuñón ha abordado con esmero ésta y cada una de sus contribuciones: los proyectos de arquitectura, la docencia, [9, 10] las tesis dirigidas, los libros publicados, incluso esas bellas ‘cajas mágicas’ inspiradas en Joseph Cornell, un ‘universo imaginado depositado en cajas’ (Life, 1967, 52-53 en El Croquis, 2012, 6), con una maqueta y una imagen de cada una de sus obras: caja-cofre, caja-marco, caja-celosía, caja-flor, caja-castillo, caja-cúpula… Una trayectoria que arrancó en la década de los 90 y hoy, treinta años después, se reconoce como admirable con el Premio Nacional de Arquitectura, el equilibrio perfecto entre la seriedad y el humor, entre el rigor y la imperfección, entre la constancia y la coincidencia.
[1] TUÑÓN, Emilio; MANSILLA, Luis M. (19 de noviembre de 2008) Objetivos vivos. Paisajes sociales [Conferencia] Escuela Técnica Superior de Arquitectos de Barcelona.
[2] TUÑÓN, Emilio; MANSILLA, Luis M. (23 de octubre de 2007) Objetivos vivos, paisajes sociales. [Conferencia] Escuela Técnica Superior de Las Palmas de Gran Canaria.
[3] SÁENZ DE OÍZA, Francisco Javier; MONEO, Rafael (12 de abril de 1984) Projecte per a l'Anella Olímpica [Conferencia] COAC.
[4] Edificio el Águila. Studio Banana. 2012
[5] DOMINGO SANTOS, Juan; TUÑÓN, Emilio (12 de Septiembre de 2012) Conversación edificios que transforman edificios [Conferencia] Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (8ª. 2012. Cádiz)
[6] TUÑÓN, Emilio (1 de marzo de 2012) Simetrías. [Conferencia] Universidad Politécnica de Valencia. Cátedra Blanca. Congreso Internacional de Arquitectura Blanca (5º. 2012. Valencia)
[7] TUÑÓN, Emilio (6 de octubre de 2021) Conferencia Museo Helga Alvear. [Conferencia] Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (15ª. 2021. Barcelona y Valladolid
[8] CIRCO
[9] TUÑÓN, Emilio. (26 de octubre de 2006) Reconstrucción en el Líbano [Conferencia] Entrega de Becas/Arquia.Salón de Actos del Colegio Oficial de Arquitectos de Granada.
[10] GARCÍA DE PAREDES, Ángela; TUÑÓN, Emilio; VALERO RAMOS, Elisa (22 DE ABRIL DE 2021) Presentación de la colección arquia/temas [Conferencia] Plataforma virtual Espacio FQ




Conviene tener en cuenta que la resolución correcta de un programa arquitectónico, o la construcción audiovisual creíble de una historia, nunca constituyen en sí mismos un indicio de calidad. De igual manera que en la base de una obra arquitectónica con sentido los requerimientos funcionales se da por supuesto que deben solucionarse adecuadamente, en el caso de una película resulta también esperable que el desarrollo de las acciones permita al espectador comprender fluidamente la historia relatada. Será, pues, la específica respuesta otorgada al programa o a la historia iniciales la que otorgará calidad a la propuesta arquitectónica o a la película, pudiendo incluso elevarlas en ambos casos a la categoría de obra de arte.
Esta circunstancia se evidencia claramente al analizar las diferentes respuestas que en un concurso de arquitectura se otorgan a un emplazamiento y programa comunes. Cada equipo de arquitectura realiza una lectura diferente de los requerimientos funcionales, vertiendo a su vez una mirada intencionada y particular sobre los condicionantes urbanos o paisajísticos en los que un edificio debe implantarse.
En el caso del cine ocurre algo similar. No existe una única manera de abordar la resolución de un argumento. El relato previo podrá contener ciertas indicaciones de carácter y fisionomía de los personajes, de las conversaciones que éstos mantienen o definiciones más o menos precisas de los espacios en los que se desarrollan las acciones. Pero nunca existirá una única manera de transformar el texto escrito en un documento audiovisual. Serán las específicas decisiones adoptadas las que otorgarán forma a la película.
Así, de igual manera que no puede considerarse una vivienda como una nueva versión de todas las anteriores proyectadas con un programa similar, tampoco dos películas que tratan un mismo argumento deberían relacionarse más allá de la resolución de una historia previa común. Se habla en este sentido erróneamente de un remake de un filme, ni siquiera en los casos en los que un mismo director aborda una película como el mismo argumento que una anterior propia, como el caso de Alfred Hitchcock con The man who knew too much [El hombre que sabía demasiado, 1934 y 1956], Michel Haneke con Funny Games [1997 y 2007] y Yasujirô Ozu con Ukikusa monogatari [historia de las hierbas flotantes [1934] y Ukikusa [La hierba errante, 1959].
De acuerdo a las declaraciones de sus autores, en todos los casos las circunstancias que aconsejaron abordar una nueva construcción cinematográfica del relato fueron de orden formal: contar con un metraje mayor sin imposiciones por parte de la producción, trabajar con color y/o sonido, o contar con un cierto cuerpo actoral.
Se dice que un arquitecto o arquitecta al acabar una vivienda acaba sabiendo sobre ella lo que debería haber sabido antes de empezarla. Esta reflexión establece similitudes evidentes con el remake cinematográfico.
Indudablemente, si transcurrido un tiempo -en el que nuestros conocimientos y experiencias se han ampliado- tuviésemos la oportunidad de volver a construir un edificio en el mismo emplazamiento y con el mismo programa conociendo los errores –y aciertos- que en su día cometimos, tanto en la redacción del proyecto como en la ejecución de la obra, el nuevo edificio sería muy diferente, tanto en su materialidad como en la resolución del programa. Nunca se podría hablar de una nueva versión del edificio original, fundamentalmente por que nosotros ya no seríamos los mismos.
El ciclo plantea una reflexión sobre el proceso de definición formal de un edificio o una película, intentando establecer relaciones cruzadas entre arquitectura y cine desde el punto de vista proyectual.
El material seleccionado pretende ahondar en el proceso de materialización de un programa arquitectónico, o la elaboración de una película. Finalmente, y en sintonía con la manera frecuente de abordar un proyecto arquitectónico -partiendo de un programa aportado por un agente externo, llámese cliente, o promotor- se han seleccionado a su vez películas basadas en una novela previa.
En ambos casos, pues, existe una distancia inicial con aquello que debe resolverse, no existe una intencionalidad previa. El asunto a resolver llega desde el exterior a nosotros, y exige nuestro posicionamiento y toma de decisiones.
